JaimeESanz
Gurú Olympista
Másallá del espectacular anillo de luz y la corona solar, hubo undetalle que sorprendió a muchas personas, que fue un punto rojo perointenso que asomaba justo por el borde de la silueta de la Luna.
Taly como explicó el conocido meteorólogo Roberto Brasero, esosmisteriosos puntos rojos que aparecían alrededor de la Luna durantela fase de totalidad son en realidad, fulguraciones o protuberanciassolares. Se trata de gigantescas "llamaradas" que emergende la superficie del Sol y que, en nuestro día a día, resultancompletamente invisibles debido al brillo cegador de la estrella.
Perocuando la Luna actúa como un escudo perfecto y oculta la fotosferadel Sol, de repente permite que veamos las capas superiores de laatmósfera de nuestra estrella. Y eso precisamente ha sido caldo decultivo para las numerosas investigaciones que se llevaron a cabo enla noche del eclipse.
Tantola NASA como la Agencia Espacial Europea han estudiado y documentadoeste fenómeno a fondo en eclipses anteriores. La ciencia nos diceque ese punto rojo es, con una altísima probabilidad, unaprotuberancia solar.Esto no es más que una inmensa concentración deplasma de la cromosfera que se mantiene suspendida sobre lasuperficie del Sol gracias a sus potentísimos y complejos camposmagnéticos, comohaexplicado.FronteraEspacial en su cuenta de X.Sucolor noes una casualidad, y la ESA explica que la emisión roja más intensaque vemos en esa capa procededel hidrógeno.En términos astrofísicos, este tono rojizo es el resultado directode la emisión del gas, concretamente en lo que se conoce comola líneaH-alfa. Esta línea de emisión se sitúa exactamente en una longitudde onda de 656,3 nanómetros y, al quedar bloqueada la luz blanca dela fotosfera, nuestros ojos por fin son capaces de captar estaparticular luz rojiza que el Sol emite constantemente. (Extraido de Xataka).
Taly como explicó el conocido meteorólogo Roberto Brasero, esosmisteriosos puntos rojos que aparecían alrededor de la Luna durantela fase de totalidad son en realidad, fulguraciones o protuberanciassolares. Se trata de gigantescas "llamaradas" que emergende la superficie del Sol y que, en nuestro día a día, resultancompletamente invisibles debido al brillo cegador de la estrella.
Perocuando la Luna actúa como un escudo perfecto y oculta la fotosferadel Sol, de repente permite que veamos las capas superiores de laatmósfera de nuestra estrella. Y eso precisamente ha sido caldo decultivo para las numerosas investigaciones que se llevaron a cabo enla noche del eclipse.
Tantola NASA como la Agencia Espacial Europea han estudiado y documentadoeste fenómeno a fondo en eclipses anteriores. La ciencia nos diceque ese punto rojo es, con una altísima probabilidad, unaprotuberancia solar.Esto no es más que una inmensa concentración deplasma de la cromosfera que se mantiene suspendida sobre lasuperficie del Sol gracias a sus potentísimos y complejos camposmagnéticos, comohaexplicado.FronteraEspacial en su cuenta de X.Sucolor noes una casualidad, y la ESA explica que la emisión roja más intensaque vemos en esa capa procededel hidrógeno.En términos astrofísicos, este tono rojizo es el resultado directode la emisión del gas, concretamente en lo que se conoce comola líneaH-alfa. Esta línea de emisión se sitúa exactamente en una longitudde onda de 656,3 nanómetros y, al quedar bloqueada la luz blanca dela fotosfera, nuestros ojos por fin son capaces de captar estaparticular luz rojiza que el Sol emite constantemente. (Extraido de Xataka).
Cromosfera.Gandesa.Spain. by Jaime Sanz, en Flickrun poquito después
Total eclipse.Gandesa.Spain. by Jaime Sanz, en Flickr
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